martes, enero 11, 2005

Palabras latiendo sin finales
Canto sexofónico sin atenuantes


detrás de la corchea
-atalaya letal de escarabajos desvalidos-
traza una mano sin crayón
sin creatinina
la línea fugaz del esplendor
la maravilla jónica
el bosque de las pléyades
los rasgos del enjambre
los eslabones que acrecientan las cadenas de la vida

que sí que no
para que entiendas los rayitos aterrizados
en el cristal
en el precipicio de la razón
donde sopla la risa
y canta
algo como sol
algo como pan
algo como agua tan fresca que atemoriza
las temperaturas los veranos la piel el aire los pulmones los rieles paralelos
los papeles quebrados
los amaneceres de esos cuando la piel de la luz se despereza con un millón de sueños por narrar

es que tengo estas palabras latiendo sin finales
o tal vez la eternidad derritiendo como una llamita tendida a tus pies cuando los ojos no saben otra cosa que ser ventanitas abiertas al misterio que inmortaliza cierto instante que no entrega su reino a los olvidos

semifusas enloqueciendo
las teclas divertidas del encanto
hay un espacio tan pequeño entre nosotros
que a veces me resulta imposible diferenciar tu sangre de mi sangre

viernes, octubre 29, 2004

Para siempre

desde las horas azules
como el cielo abierto
y tus manos girando a mi alrededor
de noches estiradas hasta el colmo
de salir huyendo de la luna

las hojas se amontonan sobre
el costado gris de las esquinas
tus labios heridos por mis dientes
dibujan la sonrisa que me traduce
la canción del universo
y el trébol se enamora de la planta
de tu pie que lo atrapa
contra la tierra recién regada
y el viento surge desde el fondo de tu pecho
a despertar mis manos
a despertar mi hambre de tu piel que nunca duerme
que no descansa en mis caricias arrancadas a las ganas
de descubrir tus escondites
las palabras talladas en el verbo del sexo
la ternura
la explosión que estalla en grito de colores
y luces de posición que no se apagan

nena
mujer mía en esta hora de octubre que se escapa
hacia la ciudadela agazapada de noviembre
vengo cabalgando una vieja historia de ilusiones
dame el fruto
dame el arco ahuecado de tu espalda que tiembla
cuando mi mano despeja nubes de extrañar
y recorre la línea de ojos cerrados hasta la desembocadura
de la sangre
que hierve
hierve siempre
y se cuela entre las células y produce la simbiosis
de ser vos y yo una sola carne fundida estremecida
en el milagro despojado de ayeres
de instantes
tan intensos que el tiempo se detiene
asombrado por la escena
de nuestros cuerpos y almas
danzando en la tormenta
abrazados
igual que en ese sueño compartido
que termina con la frase para siempre

martes, septiembre 07, 2004

Este amor nunca duerme
Canción de madrugada en Si Mayor

murmullo que pendula sobre
la monocromía aletargada
del silencio
fugaz
mirada
prisionera en la retina
y en el pan
estás flotando
mariposa de fuego
ángel de la noche
princesa de mis ansias
acá mi corazón
reclama
un sorbo
de tu paz
quiero tu nido
despojarme
de todo
lo que no es perteneciente
a esta indivisible sensación
que permanece
y agita mis sentidos sin descanso
¿es acaso el misterio de extrañarte
una tenue desinencia
que provoca el milagro de tenerte?

estás durmiendo
y yo revoloteo por las vendimias de tu sueño
beso el contorno
de tus párpados
tus labios
tus orejas
tu nariz
y desgrano mis manos sobre tu piel abierta
con habilidad meticulosa de alfarero

estás durmiendo
y mi vigilia errante
no conoce de horas muertas
ni de esperas ni paciencias
porque quiero tu nido
porque invoco a los dioses
que inventaron las tormentas
para que te despiertes un instante apenas
y me encuentres rondando por tu esfera
para que tus ojos al abrir
no sepan de otro mundo
que no sea
este que habitamos
de dos por dos
o tres por cuatro
o mil por diez millones
que no importa una distancia incierta
una duración sutil
un vuelo de aves
un fulgor breve de sonrisas
presagio inevitable
de pasión incontrolada
de ser en uno los dos multiplicados
y morir y renacer
volar
surcar los mares
sentirnos dueños absolutos
de lo que construimos
y sólo quiero que despiertes un momento
y que me encuentres
y me recibas en tu nido
y me sepas como soy
y te sepas como sos
estos que somos
estos loquitos de amor sin consecuencias
y que al dormirte otra vez
ya satisfecha
sientas mis brazos
abarcándote
y protegiéndote
con este amor
que nunca duerme.

jueves, agosto 26, 2004

Ya no es un sueño
baladita escrita en una servilleta

despertame
siete veces me morí en una semana
y el fastidio galopando
despertame con un beso recargado
de promesas
caminame al lado tuyo
besame el corazón con esos labios
olvidados del pasado
no me digas
sólo hablame
mirame en la ternura que te brota
cuando estás tan encendida
y me parece
que te estoy despellejando
de tanto acariciarte
viajando dedo a dedo
por la constelación de pecas
que ilumina
el cielo de tu espalda

despertame
que ya es tiempo
de comprender que no es un sueño
que la magia es verdadera
que se puede disfrutar cada momento
que la felicidad
anida en un ramito de fresias
que la risa surge
hasta en un vaso que se vuelca

despertame
despertate
porque es tiempo
de saber
que este amor
ya no es un sueño

martes, agosto 03, 2004

Vos y Yo
concierto para lágrimas necesarias

en fuego y en horas transpiradas
en nieves y en tiempos temblorosos
en miradas perdidas hasta la inmensidad de lo posible
en pieles que se agitan recrudeciendo el hambre

vos y yo

almas adheridas por esas cosas de la magia
sobreviviendo al terremoto
a la calamidad
a la tortura

vos y yo

nenitos invisibles llorando en la tormenta
nenitos castigados de dolor intrascendente
juntamos nuestras manos al quebrar unas lágrimas
y crecimos de golpe
como crecen los sueños

vos y yo

mujer y hombre heridos temblando en la pendiente
descubrimos los ojos que gritaban verdades
y nuestros corazones a punto del colapso
se unieron en un beso
vital
definitivo

vos y yo

y el mundo ya era otro
otra vez era nuestro
y caminamos juntos dejando atras el borde
del abismo insondable de las irrealidades

vos y yo

y el amor
el verdadero y único
el que nos hace fuertes
el que nos alimenta
el que nos abroquela
el mismo que por esas
cuestiones del destino
se durmió sin pensarnos
por un instante apenas

vos y yo
y este amor
que no claudica nunca
vos y yo y la magia
que nos protege siempre

martes, julio 20, 2004

Memorias y certezas
Balada en amanecer mayor, sin alcohol

la bruja de la alucinación
se batió en retirada
y te dejó desnuda
temblando de temores
yo te amé despacito
como para evitar
que te asustaras
y te dejaste amar
me diste el corazón
envuelto en una lágrima

después hilamos juntos
la melodía cierta de cosas compartidas
de cascadas y risas
de besos y caricias
que ahuyentan a las brujas
que hacen huir al miedo
que abren en sol tus ojos
que iluminan presentes
que mezclan las memorias con futuros
trazando el verdadero
y único camino que nos queda.


miércoles, junio 16, 2004

Te regalo

Te regalo un Saturno
envuelto en besos nuevos
te regalo mi voz
diciéndote: te quiero
te regalo mis labios
ardiendo de deseo

te regalo palabras
envueltas en recuerdos
te regalo caricias
y te regalo mundos
robados a los sueños

te regalo mis dudas
mis ganas y mis miedos
te regalo estas manos
que viven en tu cuerpo

te regalo las horas
los días y las noches
te regalo momentos
de locura y deseo
te regalo la risa
y te regalo el cielo
te doy esta pasión
que me tiembla en los dedos

ya sé que mis regalos
son cosas invisibles
sin valor material
bienes de soñador
que no entiende de precios
pero no tengo más
que esto que te ofrezco
mi corazón, mi alma
y unas ganas enormes
de abrazarte bien fuerte
y llenarte de besos

sábado, mayo 08, 2004

Cerca, pero no tan lejos
teoria de los momentos imposibles

mi boca a diez centímetros
del fuego de tu boca
mis manos al alcance
de tu cuerpo temblando
tan cerca de mis ganas
y quedamos de piedra
como estatuas doradas
mientras la noche aullaba
su creciente nostalgia

hay veces que la carne
sucumbe a los ataques
de las irrealidades
y hay que achicar los sueños
y quedarse con hambre

estabas a mi alcance
deseándonos estábamos
animales en celo
gruñendo de deseo
y quedamos de piedra
como estatuas doradas

debe ser que es tan poco
el tiempo que tenemos
que nos duele estar cerca
y sin entrelazarnos

martes, abril 27, 2004

Cuando te tengo
Tango en primera y segunda

cuando te tengo soy
después desaparezco
vago por un paisaje de voces peregrinas
mis átomos cansados
se pegan a la muerte de las monotonías
y no puedo encontrarme
aún cuando tus sílabas dibujan la memoria
las células dispersas
se vuelan con el viento

cuando te tengo soy
después desaparezco
me quedo en los rincones de las alegorías
de las cifras pausadas
que devuelven tu ausencia
me dibujo en la frágil paleta de recuerdos
y me ahogo en los mares
de futuros eternos

cuando te tengo soy
después desaparezco
a rumiar mis temores
a morderme los sueños
a venderme ilusiones
a modelar silencios

ahora es noche y es lejos
mi cuerpo solitario temblando permanece
las pieles separadas son grandes argumentos
la lluvia está lanzándome sus flechas transparentes
y mi voz con tu nombre baila el tango de siempre

cuando te tengo soy
jamás desaparezco
será que esta fortuna incalculable de tenerte
no se agota ni en fiebres ni en hambres ni en temores
ni cuando la distancia te encierra en sus mazmorras
ni cuando el tiempo aleja el sabor de tu aliento
ni cuando somos aire en cielos diferentes
ni cuando las palabras discursan imposibles
ni cuando los insomnios nos muerden la cabeza

cuando te tengo soy
jamás desaparezco
será que estás metida tan hondo en mi conciencia
que la sangre y la carne son meros combustibles
donde arde la pasión con caricias y besos
será que esta locura incurable de tenerte
es más fuerte que todo y que por sobre todo
señorea la magia de tenerte siempre.

miércoles, marzo 24, 2004

Fogata subliminal
Balada de mi mano en tu fuego



palpitando ansiedades avizoro el instante
la sensación aguda que precede a la carne
invade mi visión la troupe de vengadores
serruchando silencios
abrazando misterios se alejan y la hora
es un ovillo apenas
una espiral salada donde puedo esperarte

ruedan por la membrana parduzca del asfalto
cien letras asustadas
tu voz tiene el encanto de borrar las memorias
de hacer que surja el aire
tu silueta sinuosa dibujando promesas
alucina semáforos cuando cruzás la calle
y yo me voy ardiendo en ladridos de fragua
mientras huelo tu nombre
mis manos se disparan a incrustarse en tu hoguera

de mi boca en tu boca surge un beso de fuego
que es la llave que abre
las puertas del infierno
y las puertas del cielo

miércoles, febrero 11, 2004

Paisaje con playa y piedra
(para que despiertes soñándome)

Si digo quinientos dieciocho digo un número,
pero si digo arena, piedra, mar,
digo un beso que se llevó la espuma
para guardarlo y devolverlo hecho pasión multiplicada.

Puedo contar los días, las horas, los minutos
llevo exacto registro de lo acontecido,
pero pierdo la cuenta de miradas, caricias, besos, risas
y todas esas cosas que hacen que los números
sean abstracciones que no dicen nada.


Te dibujo el paisaje
y me quedo a esperarte
sentado en esa piedra
donde supe que amarte era algo inevitable.

viernes, enero 30, 2004

Poemas del Tomate - Despielado
Blues del fin de los juegos

Jugué a la playa,
pero como todo juego que intento sin vos resultó un desastre

mi piel hecha jirones levita en el abismo
de la resurrección
el nombre de las cosas
la melodía y la canción
la ensalada deliciosa
y nuestros cuerpos entrelazados inventando
letras allí donde sólo lo gutural es un lenguaje

nena, vos, yo,
la plenitud de los ojos viajando por un camino apenas recorrido en milenios cansados de esperar las oportunidades o la risa
que surge
cuando menos se espera que haya risa
o gestos torpemente dibujados en teléfonos que callaron al unísono

de viajes y de playas
de esferas huecas como mentes sin color
si no estamos contenidos en la distancia exacta de los besos
las caricias
o más cerca
tan cerca como el amor que se nos pega y nos derrite
nos hace monigotes suspendidos de una cuerda inquebrantable
me sumerjo
en tu mar y emerjo vivo
más entero
más eterno
mucho más que aquellas madrugadas con tu nombre galopando entre los dientes
es la piel, nena,
son los restos de mi cuerpo que me olvido entre tus sábanas
las manchas agridulces que no saben hablar pero repiten monosílabos
que tus oídos entienden cuando el sueño te cubre como una mano mía que jamás se aleja
y repite la caricia voraz
la que te abarca provocando el desenfreno
y el gemido
de tu cuerpo despejado como un puerto que se abre
para atraer mi nave atiborrada de deseos

te conozco
conozco los tesoros
que tu pasión construye sin otra intención que regalármelos
y sin embargo
hay veces que intento jugar juegos perversos
jugar a soledades o destiempos
jugar a que soy tan idiota que tu amor me queda grande
que no merezco ni el diez por ciento de lo que tenés para ofrecerme
pero son juegos
y como todos los juegos que intento sin vos: son un desastre

martes, enero 20, 2004

Acá allá o en cualquier parte
canción del incendio en los extremos del puente

Tu boca tu risa tus ojos tus lágrimas
tu forma de amarme
nada tienen que ver con dónde estamos
ni con lunas desmayándose de envidia
ni con soles compitiendo por el fuego
ni con mares ahogados por el viento
ni con rutas pervertidas tratando de alejar

nena, nada tiene que ver
con nuestros cuerpos devorándose
con la ansiedad envuelta en besos

la locura nos atrapa y no hay distancias
el tiempo transcurrido es un silencio destrozado y sin futuro
el hambre acumulada es energía que no cesa

me elevo hasta la cúspide de la incredulidad
y me lanzo hacia tu realidad para palparte
para corroborar tu carne con mis manos anhelantes
para encender tu fogata con mi lengua indecente
para entender que no hay otra verdad
que no sea esta inconciencia de amar
todas tus bocas
todos tus labios
todas tus cavidades
todas tus salientes

entender la magia
recibir el ardor
que aviva más y más las llamas
no dejar que la locura amaine
es viento es huracán es el placer pendiendo de un grito
es un temblor que nos envuelve
es un abrazo interminable que destruye
toda señal de ausencia
o de distancia

nada tiene que ver el lugar ni el tiempo
ni las lunas ni los soles ni los vientos
nuestro viaje de sexo es más allá
siempre estamos milquinientos pasos adelante
de todo lo contrario
porque vamos metidos en el mismo sueño
un sueño que está en todo lugar
y en todo tiempo.

jueves, enero 15, 2004

Ya falta poco
Canción para un montón de horas desesperadas

Camino por una ciudad vacía
a la cual no pertenezco
ni me pertenece,

vagando
por calles impregnadas de tu nombre
y de recuerdos

reconozco en mí el hambre
las yemas de mis dedos
tus huellas en mi piel que no se apagan
mi sexo confuso
que no entiende de ausencias
ni abstinencias
grita en su idioma de gestos
que la espera es una asfixia
inmerecida, ilegal, desesperante

y mi lengua
ardida de sed rasga los dientes
no puede soportar la humillación
de no tenerte

jugar con tus pezones
(llaves que abren las puertas de lo eterno)
lamer equitativamente cada poro,
cada célula
de tu cuerpo en vibración constante

¿qué le digo a mi organismo?
¿cómo puedo explicar esta locura
si yo mismo no lo entiendo?

un reloj lanza su lamento de agujas insultantes
los números absurdos de los almanaques
se incrustan en los cristales acuosos de los escaparates

—ya falta poco—
dice una voz que proviene de las ansias
y todo mi cuerpo es una tromba
pierdo el sentido
giro en sentidos asimétricos
mientras el mundo entero se babea en vértigos

—ya falta poco—
me digo a modo de esperanza
y los labios se me agitan sin palabras

morder y acariciar
aspirar tu aroma y perpetrarme en tus entrañas
atenazarte, para que no te vayas nunca más
para que no me obligues a este dolor tan hondo
que me provoca no tenerte

lamer y besar
sentir en los gemidos tu contorno
meterme bien adentro de tu origen
para impedir que me extirpes y me dejes

—ya falta poco—
el huracán afila sus puñales
todo el amor mezclado con la bronca
el deseo y el hambre
las ganas de abrazarte
—ya falta poco—
para absorber tus gritos
y volar en la locura irrefrenable
—ya falta poco, mi amor—
para nacer y morir
y volver a nacer
entre tus piernas.

jueves, enero 01, 2004

El puente de la Luna
Canción acurrucada para comienzos insomnes

El mundo
su giro indiferente
un tacho abollado de minutos   horas y kilómetros

tus manos boca ojos
tu cuerpo en el abismo de la sed
igual que yo

entre copas distantes

dos miradas perdidas
deseos que no amainan
ni aún cuando la vida
estalla en sus monótonas cuestiones alegóricas
de números que cambian

los espejos insomnes
apagan un instante sus reflejos

¿y qué importa?
¿qué es toda esta historia
de estar mordiendo el aire?

ay nena:
a veces el dolor no es más que una ilusión
a veces la nostalgia es una cuerda rota
ahora es la verdad
la prueba en que se troca la risa por la lágrima
el turno del amor desnudo y sin defensas
el momento de ahogar las dudas sin temor
el instante de ser vos y yo como queremos serlo

no perdamos el tiempo
en vanos sufrimientos
si estamos siempre cerca
metidos en nosotros
en la inexpugnable torre
de nuestros pensamientos
colgados de la Luna
y su magia de puente
que acerca y que perpetra
la caricia y el beso
destruyendo el murmullo insano de extrañar
y esa absurda locura que nos presume lejos

domingo, noviembre 09, 2003

La casita y la lluvia
a Ella cuando me mira con esos ojitos

te amo entre las alas surgidas del secreto
te amo inventando lugares invisibles
te amo apretando los dientes y las manos
te amo como se aman las cosas imposibles
te amo entre los soles que nos regala el dia
te amo entre las sombras que se olvida la noche
te amo todo el tiempo aunque no estemos juntos
te amo, cómo te amo, aunque no te lo diga.

te amo cuando bajan las horas a robarse
ilusiones de tiempo que nunca más regresan
te amo cuando marco la magia de tus números
te amo cuando caigo rendido entre tus besos
te amo cuando el cuerpo se incendia de deseo
te amo cuando el aire se prueba nuestros nombres
te amo en la insistencia de una cita perdida
y te amo cuando tengo tu alma entre mis dedos

te amo cuando estamos metidos en la lluvia
te amo entre las sábanas de cuartos alquilados
te amo en la vigilia de ausencias estancadas
y te amo mucho más cuando tu risa rompe
los muros de la espera y me decís: te amo.

jueves, septiembre 25, 2003

Confesión de Primavera
o sinécdoque de una cuestión que va
más allá de burdas pretensiones aletargadas



un despertar acuoso
equidistante y asimétrico

los ojos pegados a la pesadilla
de las manos vacías
y un espejo devolviendo
fotos y películas
(imágenes del ser cuando está siendo)
en lugar de los rostros transfigurados
por la espera

cinco letras galopan
hacia el horizonte de los labios

—la amo —me dije—
y descolgué ciertas abstracciones
que pendulaban en la orilla
de los sueños

y la vi flotar ante mis ojos
su sonrisa de noches afiebradas
su pecho agitado atizando el aire
su boca presintiendo el beso infatigable
su cuerpo hambriento de mi cuerpo
tendiendo cuerdas por donde el equilibrio
es un alarde

emergiendo del remolino
yo estaba allí
para decirle
(aún con la torpe sinergia del silencio)
—te amo nena, te amo con todo esto que estás viendo

y ella absorbió la sensación
se comió cuerpo y alma con suspiros
que cerraban las puertas del infierno

cinco letras
y un tiempo que se estira
mucho más allá de lo que son
las primaveras.

miércoles, septiembre 10, 2003

Demasiado, mucho y todo
a nosotros, cuando la realidad está de nuestro lado

Pintados de nosotros
los dos solos
con el color del aire
encendiendo las pasiones
y sin poder creer
que a veces es posible
vestir de realidad las ilusiones

la noche alrededor
la música sonando
la luz que se hace tenue
no quiere iluminar
más de lo que se siente

los dos acurrucados
la atmósfera propicia
jugando a que la vida
es una calesita de vueltas sin retorno
y a veces nos sonríe
se deja masticar por nuestra hambre

y nada es demasiado y todo es poco
las mordidas los besos las caricias
son parte de la historia que escribimos
envueltos en la bruma de la carne
perdidos en la niebla del deseo
en la locura irreal que nos invade
cuando las pieles y las almas
se incendian al unísono

después
en la calma que precede otras tormentas
nos quedamos a charlar con la memoria
y vemos la película de tiempos
vividos en el borde de la gloria

lunes, septiembre 01, 2003

Doble Turno
a Ella cuando no tenemos límites

El tiempo
agua que la tierra absorbe ávidamente
autómata invisible
que azota a los amantes

el tiempo
carcelero vigía inaguantable
verdugo silencioso
que azota a los amantes

¿el tiempo?
fantoche derrotado
sus barrotes de agujas
sus hachas y puñales
hundidos en el fango
sus leyes pisoteadas
sus gritos desoídos
sus amenazas muertas
su pálida figura
huyendo de la escena
en el preciso instante
que perdimos el miedo
y dejamos que triunfen
las ganas de tenernos